RENACER
A través de la figura del fénix, símbolo universal de renacimiento y transformación, propongo una reflexión sobre la capacidad humana de transmutar aquello que ha sido devastado en una nueva posibilidad de existencia.
Construida a partir de carbón mineral, smalti italiano, vidrio oro y diversas piedras, la obra establece un diálogo entre materia, memoria y simbolismo. El carbón evoca las cenizas: la huella de aquello que fue consumido, pero también el sustrato desde el cual puede surgir una nueva forma de vida.
Desde esta materia oscura y primordial emerge el fénix, elevándose hacia un nuevo plano como metáfora de la capacidad humana para atravesar la oscuridad, transformar la adversidad y proyectarse nuevamente hacia la luz.
En el plano superior, el fénix está construido con algunas de las pastas vítreas más valiosas, entre ellas el vidrio oro, dispuestas estratégicamente en puntos de especial intensidad energética. La elección de estos materiales y su disposición aluden a la dimensión espiritual de la transformación: aquello que ha atravesado el fuego no desaparece, sino que se transforma, adquiere un nuevo valor y encuentra otra forma de iluminar.
Renacer habla así de la posibilidad de convertir la destrucción en potencia, la oscuridad en luz y la materia consumida en una nueva expresión de vida.
Título: Renacer
Año: 2026
Técnica: Mosaico sobre madera con carbón mineral, smaltti italiano, smaltti oro, pirita, selenita.
Dimensiones: 46 x 46 CM